“Gig Economy” es un concepto que se ha popularizado en los últimos años y que tiene una relación muy estrecha con los trabajadores independientes. Con ayuda de la tecnología y de nuevos modelos de negocio, esta nueva forma de trabajo ha revolucionado el trabajo tradicional y ha incrementado las opciones laborales a nivel global, aún más bajo el contexto mundial actual, convirtiéndose en una salida viable y sostenible para muchos que han perdido sus trabajos o disminuido sus ingresos a causa de la pandemia por Covid19.

La Gig Economy ha llegado para quedarse, apalancada en la tecnología, nuevos modelos de negocio y la necesidad de fuentes alternativas de ingreso, se ha convertido en una ecuación perfecta para consolidarse como una nueva economía, la economía del siglo

El concepto

El diccionario de Cambridge define la “Gig Economy” como una forma de trabajo donde las personas desempeñan trabajos temporales y/o realizan tareas específicas, que cobran de forma independiente sin tener que trabajar para un empleador. Usualmente, estos servicios se ofrecen a través de plataformas digitales que conectan a los trabajadores con usuarios que demandan por un servicio específico.

El término surgió en EEUU tras la crisis financiera de 2008, debido al colapso de la llamada “Burbuja Inmobiliaria”. La reducción drástica de la liquidez trajo como consecuencia la búsqueda por fuentes alternativas de ingresos. Fue en esta época en la que surgieron algunos de los principales representantes de esta economía como lo son Airbnb y Uber, entre otros que se han ido sumando el ecosistema latinoamericano, como lo es Rappi.

La “Gig Economy” en el Mundo

Según Business News Daily, las personas que eligen esta modalidad de trabajo no necesariamente lo hacen por la falta de oportunidades de empleo, aunque esta ha sido una de los mayores detonantes de su crecimiento, las razones tienen que ver más con la flexibilidad de horario y el balance entre trabajo y vida personal.

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Según el estudio “From Workforce to Workfit”, realizado por la compañía de consultoría Kelly Services, Asia encabeza la demanda de trabajadores de la Gig Economy con un 84%, seguido por Europa con un 80%, América del Sur con un 54% y Estados Unidos con un 47%.

En países como México por ejemplo, según Forbes, ya hay 14 millones de personas trabajando bajo esta modalidad, lo que comprende el 33% de la fuerza laboral del país. En América Latina se pronostica un crecimiento de la Gig Economy de 14 mil millones de dólares en 2014 a 335 mil millones de dólares en 2025.

Características de la “Gig Economy”

Existe una gran variedad de plataformas y tipos de trabajo que operan bajo el Gig Economy; sin embargo, todas suelen caracterizarse por el uso de plataformas digitales como herramienta de gestión y comunicación entre usuario, empresa o marketplace y el prestador del servicio. Adicionalmente, las empresas tienen modelos operativos basados en calificaciones usuario – trabajador – usuario para la evaluación de la relación con el cliente final y el desempeño del trabajador.

En esta economía también predomina la innovación, ya que la gran mayoría de las empresas que son parte de ella y que emplean personas bajo esta modalidad, han desarrollado modelos de negocio basados en el uso de la tecnología que les permite una mayor escalabilidad; el teléfono inteligente, por ejemplo, se ha convertido en una de las principales, sino la principal herramienta de trabajo para un trabajador de la economía gig.

Aunque el trabajo “Gig” ofrece flexibilidad y autonomía, carece de uno de los valores más importantes del trabajo tradicional como lo son los beneficios sociales. Gran parte de los problemas que puede enfrentar un trabajador de la “Gig Economy” son consecuencia del inexistente vínculo laboral con un empleador, por ejemplo la no vinculación a la seguridad social, el ahorro para el retiro, entre otros.

La Gig Economy ha llegado para quedarse, apalancada en la tecnología, nuevos modelos de negocio y la necesidad de fuentes alternativas de ingreso, se ha convertido en una ecuación perfecta para consolidarse como una nueva economía, la economía del siglo.

 

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