Detectar señalas de alarma en el patrimonio neto, examinar el nivel de endeudamiento... Apuntamos cinco consejos para leer unas cuentas anuales

Cada año, por estas fechas, miles de empresas depositan en el Registro Mercantil sus cuentas anuales, esto es, el «boletín de notas» que revela cómo le ha ido el curso a la compañía.

Aunque es un documento público al alcance de cualquiera, tiene la mala fama de estar reservado a expertos, por lo que leer unas cuentas anuales solo quedaría a su alcance. Craso error, porque ahí dentro reside la información clave para todo aquel que pretenda invertir, vender, comprar o, simplemente, saber con quién está tratando.

Se han identificado correos electrónicos y mensajes de texto que se hacen pasar por la Dirección General de Tráfico (DGT). Utilizan una supuesta multa pendiente o la revisión de un expediente para que accedas a un enlace.

Las páginas falsas imitan la imagen del organismo oficial y, en el recorrido del fraude en la web falsa, solicitan tu nombre, matrícula y datos de la tarjeta bancaria con el pretexto de pagar la sanción.

Con vigencia partir del 28-8-2026 queda derogado el RD 1132/2002 y se establece una nueva regulación de la jubilación flexible que introduce mejoras en su configuración como instrumento para facilitar el retorno al mercado de trabajo tras la jubilación total. Se reforma, además, la opción mixta del complemento económico vinculado a la jubilación demorada.

Los ratios son herramientas de análisis financieros muy útiles. Los ratios de rentabilidad y estabilidad financiera son indicadores fundamentales para evaluar la capacidad de una empresa para generar beneficios, crear valor y mantener un equilibrio financiero sostenible. Estos ratios se calculan a partir de la información contenida en los estados financieros (balance y cuenta de pérdidas y ganancias) y permiten determinar el desempeño económico y la estructura de financiación de la organización.

La factura electrónica equivale, a todos los efectos, a la tradicional factura en papel. Se trata de un documento intercambiado entre emisor y receptor por medios electrónicos y telemáticos, respaldado por firma digital, que garantiza la autenticidad de su origen y la integridad de su contenido.

Los primeros pasos: de 2007 a 2015

El primer hito normativo se remonta a la Ley 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos del Sector Público, que autorizó al entonces ministro de Economía y Hacienda a desarrollar el uso de la factura electrónica en los contratos del sector público estatal. No obstante, no fue hasta 2015 cuando la facturación electrónica se consolidó realmente en las contrataciones con las administraciones públicas.

Antes de llegar a las relaciones entre empresas, la factura electrónica se implantó primero en el ámbito público, con el objetivo de agilizar los procedimientos y reducir la morosidad de las Administraciones.

La Ley 25/2013: el impulso frente a la morosidad pública

La Ley 25/2013, de Facturación Electrónica Obligatoria para las Administraciones Públicas, se aprobó como parte de una reforma estructural destinada a erradicar la morosidad pública, en un contexto normativo hasta entonces disperso.

Se ha identificado una campaña de mensajes fraudulentos enviados utilizando la técnica de smishing, que se basa en el envío de mensajes de texto (SMS), donde se informa al usuario de que tiene una actualización pendiente de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) instándole a pulsar sobre un enlace para gestionar el trámite. 

Dicho enlace redirige a una página web falsa que aparenta ser la TGSS, donde se le notifica la disponibilidad de una prestación económica, se solicitan datos personales y, finalmente el sitio fraudulento le solicita los datos bancarios para un supuesto ingreso de dinero.

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