El tamaño óptimo para operar en España oscilará entre los 200.000 millones y los 300.000 millones en activos, según estimaciones de la consultora Alvarez & Marsal.

La batalla por sobrevivir en el mapa bancario español se intensificará en los próximos meses por el retraso en la primera subida de tipos en Europa desde 2011. La escasez del negocio, el crédito cayó un 3,9% en 2018, y la baja rentabilidad catapultarán las nuevas fusiones. El mapa bancario español ha pasado de 45 a 13 entidades en una década tras varios rescates públicos y después de la primera resolución europea protagonizada por Popular en junio de 2017. Pero la perspectiva es que en el mercado español no haya hueco para más de seis o siete bancos, según estimaciones de varios expertos. Desde Analistas Financieros Internacionales (Afi) comparten que aún hay recorrido para más concentración bancaria en España, sobre todo si se prolongan los bajos tipos.

Este es el panorama al que nos enfrentamos

La batalla por sobrevivir en el mapa bancario español se intensificará en los próximos meses por el retraso en la primera subida de tipos en Europa desde 2011. La escasez del negocio, el crédito cayó un 3,9% en 2018, y la baja rentabilidad catapultarán las nuevas fusiones. El mapa bancario español ha pasado de 45 a 13 entidades en una década tras varios rescates públicos y después de la primera resolución europea protagonizada por Popular en junio de 2017. Pero la perspectiva es que en el mercado español no haya hueco para más de seis o siete bancos, según estimaciones de varios expertos. Desde Analistas Financieros Internacionales (Afi) comparten que aún hay recorrido para más concentración bancaria en España, sobre todo si se prolongan los bajos tipos.

"Hay muchos bancos que no tendrán fácil seguir adelante", indica un alto directivo del sector financiero. Los tipos de interés al 0% hacen casi imposible cubrir el coste de capital, que es el mínimo que exigen los inversores para invertir en los bancos.

"Es muy difícil ser rentable en este entorno", admiten fuentes próximas a las grandes entidades. De hecho, la mayoría de los doce principales bancos españoles aún no son lo suficiente rentables como para cubrir el coste del capital, que los expertos sitúan entre el 9% y el 10% dependiendo de la entidad.

Rentabilidad

Sólo Santander, BBVA, Bankinter y Abanca superan esta barrera en España para ser rentables, según un informe de Alvarez &Marsal (A&M) sobre el top 12 de los bancos a cierre de 2018. Ibercaja y Banco Cooperativo de Crédito, la cabecera del Grupo Cajamar, son los menos rentables y estarían muy lejos de cubrir el coste del capital, con unas ROE del 1,4% y del 2,7%, respectivamente.

A&M estima que el tamaño óptimo para operar en España oscilará entre los 200.000 millones y los 300.000 millones de euros en activos. Actualmente, sólo Santander, tras sumar Popular; CaixaBank; BBVA y Bankia, que integró BMN en 2018, entrarían en este umbral mínimo para competir. Puede haber espacio en el panorama bancario español para entidades de menor tamaño, como Bankinter, una de las más rentables y eficientes.

"El modelo de negocio de las entidades más pequeñas no es viable a no ser que se centre en una estrategia nicho como la de Bankinter. La falta de viabilidad está directamente unida al tamaño. Las entidades pequeñas no son capaces de generar escala de negocio rentable que permita cubrir los requerimientos regulatorios actuales", explica Fernando de la Mora, director general de A&M en España y Portugal.

De la Mora apunta a las dificultades de la banca mediana por cumplir con los requisitos de MREL, que es la cantidad de pasivo que las entidades deben tener en su balance para asumir futuras pérdidas, y para afrontar las inversiones en tecnología necesarias para transformar los modelos de negocio.

Caso por caso

Desde Afi también se sitúa a la banca mediana como protagonista por sus bajos niveles de rentabilidad y eficiencia. "Pero habrá que ver caso por caso y en función de los modelos de negocio", señala Fernando Rojas, analista de servicios financieros de Afi.

Precisamente dos entidades medianas como Unicaja y Liberbank han abierto la espita de la nueva ronda de concentración en España. Ambos bancos ultiman su proyecto de fusión, que sumaría cerca de 96.000 millones en activos, aunque desde el sector no se descarta que un tercero se pueda sumar a la integración. Abanca, que irrumpió en medio de las negociaciones de Unicaja y Liberbank, está interesada en hacerse con la segunda, con la que crearía también la sexta entidad por activos, con 90.000 millones.

Algunos directivos avisan sobre los problemas de competencia que generarían un mapa bancario con pocas entidades, aunque según Francisco Uría, socio responsable de servicios financieros de KPMG y socio principal de KPMG Abogados, no tendría mayores efectos ni desde el punto de vista de la competencia ni respecto a la inclusión social. Para Uría, se ha creado un ecosistema de prestadores de servicios financieros en el que coexisten bancos, otro tipo de entidades de crédito y los nuevos jugadores como las fintech y, en el futuro, las grandes tecnológicas.

Funete: expansion.com

Autor: R. Sampedro