Vivimos en un mundo que fomenta la especialización, ya sea en el sentido académico o profesional, lo que lleva en muchos casos a vivir en una burbuja que impide que nuestras ideas se nutran de otras realidades.
Si hablamos de mentes creativas y empresa, sin duda Steve Jobs es un referente. Fue creativo porque se abrió a nuevas experiencias: estudió caligrafía, el budismo zen, recorrió la sección de electrodomésticos de cocina en Macy’s, copió los procedimientos de servicio del Ritz-Carlton’s en el diseño de las Apple Store (aunque Genius Bar ofrece consejos, no alcohol). Jobs experimentó el mundo y se basó en esas experiencias para inspirarse y mejorar lo que ya existía. La creatividad, en la mayoría de los casos no es inventar /crear algo nuevo, si no simplemente mejorar algo o incorporarlo a otros usos. La verdadera innovación se produce cuando desarrollas las ideas ya existentes.








