Cuando se decide la trasmisión de un negocio familiar es importante tener en cuenta determinados aspectos normativos para elegir el momento más adecuado.
Los dueños de empresas familiares –es decir, socios con suficientes participaciones para detentar el control de la compañía- retrasan con frecuencia demasiado el traspaso de la propiedad a hijos o herederos, sobre todo cuando han sido ellos los que iniciaron y diseñaron el negocio, y en otros casos se retiran excesivamente pronto. Cada situación y empresa son diferentes pero estudiar el mejor momento del traspaso es importante y estará condicionado por aspectos personales y familiares, así como empresariales y normativos. Entre estos últimos hay que tener presente los siguientes:









